Muchas veces como Cristianos, estamos más que dispuestos a servir. Podemos servir en la iglesia, podemos servir a nuestra familia, o podemos servir a nuestros vecinos. Hay mucho más ejemplos de estos.
Aunque servimos, tristemente la verdad es que usualmente nosotros solamente servimos cuando es conveniente. Cuando tenemos tiempo, servimos. Cuando no hay otra cosa de hacer, servimos. Cuando podemos recibir algún beneficio del servicio, servimos.
¿Pero hay una diferencia entre servir cuando es conveniente y ser un siervo?
Sí, hay una gran diferencia. Alguien que sirve puede escoger cuándo y cómo va a servir. El tiene la opción servir o no según sus preferencias. Pero alguien que es un siervo no tiene estas opciones. Es siervo y punto. Su papel es servir. Si un siervo le gusta la tarea o no, no importa. Hay que hacerlo porque es siervo. El trabajo principal de un siervo es obedecer a su maestro en hacer cualquier cosa que él le pida.
Nosotros tenemos el mejor Maestro en todo el universo. El Señor es un maestro fiel y justo, lleno de amor y gracia. Él merece toda de nuestra alabanza, adoración, y servicio. Si, nuestro servicio.
Marcos 10:43-45
(43) Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, (44) y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos. (45) Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.
La pregunta entonces para nosotros es esta: ¿Sierva usted al Señor de vez en cuando, o es usted un siervo del Dios Todopoderoso? ¿Sierva al Señor cuando le conviene, o es usted un siervo de Él siempre, 24 horas al día, 365 días al año?
Dios está buscando siervos y no ayudantes temporales. ¿Cuál es usted?
No hay comentarios.:
Publicar un comentario