lunes, 10 de mayo de 2010

Servir o Ser Siervo


Muchas veces como Cristianos, estamos más que dispuestos  a servir.  Podemos servir en la iglesia, podemos servir a nuestra familia, o podemos servir a nuestros vecinos.  Hay mucho más ejemplos de estos.

Aunque servimos, tristemente la verdad es que usualmente nosotros solamente servimos cuando es conveniente.  Cuando tenemos tiempo, servimos.  Cuando no hay otra cosa de hacer, servimos.  Cuando podemos recibir algún beneficio del servicio, servimos.

¿Pero hay una diferencia entre servir cuando es conveniente y ser un siervo?

Sí, hay una gran diferencia.  Alguien que sirve puede escoger cuándo y cómo va a servir.  El tiene la opción servir o no según sus preferencias.  Pero alguien que es un siervo no tiene estas opciones.  Es siervo y punto.  Su papel es servir.  Si un siervo le gusta la tarea o no, no importa.  Hay que hacerlo porque es siervo.  El trabajo principal de un siervo es obedecer a su maestro en hacer cualquier cosa que él le pida.

Nosotros tenemos el mejor Maestro en todo el universo.  El Señor es un maestro fiel y justo, lleno de amor y gracia.  Él merece toda de nuestra alabanza, adoración, y servicio.  Si, nuestro servicio.

Marcos 10:43-45
(43)  Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, (44)  y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos. (45)  Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

La pregunta entonces para nosotros es esta: ¿Sierva usted al Señor de vez en cuando, o es usted un siervo del Dios Todopoderoso?  ¿Sierva al Señor cuando le conviene, o es usted un siervo de Él siempre, 24 horas al día, 365 días al año?

Dios está buscando siervos y no ayudantes temporales.  ¿Cuál es usted?

¿Le Gusta la Leche?

A mi me fascina la leche.  Un vaso de leche fría, una taza de cereal con leche o un rico pastel de Tres Leches, me encanta la leche.

Pero, tengo un problema.  Según los médicos, tengo una condición que causa que mi cuerpo reaccione a la leche de una manera desagradable.  Si, dicen que soy alérgico a la leche.

Después de tomarla, mi nariz comienza congestionarse.  Mi garganta tiene una capa de mucosidad. No es una experiencia agradable.  Por eso, yo he evitado tomar o comer alimentos hechos con leche.  Es un precio alto que tengo pagar, pero ¿qué podría hacer?

Viviendo aquí en El Salvador, hemos comido varias cosas que nunca habíamos de gustado antes.  Una de las cosas más exóticas que he comido acá es un lagarto conocido como garrobo.  Sabe como pollo, por supuesto.  Pero otra cosa que hemos disfrutado mucho acá es la leche cruda.  Nuestros vecinos tienen muchas vacas y la compartieron con nosotros por primera vez.

¡Qué rica es la leche cruda!  Cremosa, sabrosa, y espumosa. Y a demás es muy gratificante.

Y, tal vez la cosa más buena de la leche cruda es que no causa en mí una reacción alérgica como la leche procesada.  Increíble, ¿no?

La lecha procesada me da reacción alérgica, pero la lecha cruda no. Entonces, ¿que está dentro de la lecha procesada que causa en mi esta reacción?  No estoy seguro exactamente que es, pero estoy seguro que algo le pasa a la lecha durante el procesamiento y esto tiene la culpa de causar mi alergia.

Entonces, ¿de veras tengo yo una alergia a la leche?  Pienso que no. Tengo una alergia a algo añadido a la lecha durante el procesamiento.

Esto me hizo pensar en el efecto que causan las cosas añadidas.

Hay gente que parece tener una reacción muy intensa y desagradable a Dios.  Por supuesto, ellos deben decidir personalmente que van a pensar en cuanto a Dios. Pero, ¿piensa usted que tal vez la reacción desagradable que ellos tienen de Dios no es una reacción desagradable a Dios, sino una reacción desagradable a cosas añadidas a Dios?

¿Es posible que nosotros como cristianos estemos añadiendo cosas a la imagen de Dios que presentamos a la gente a nuestro alrededor?  ¿Estamos causando una reacción alérgica a Dios en la gente porque hemos distorsionado el hecho de quien es el Dios del Universo?

No podemos presentar verdaderamente un Dios que no conocemos bien.  ¿Conoce bien usted al Dios del Universo?  Podemos conocerle a Él a través de su Palabra.

Muéstranos Señor como Tú eres en verdad. Ayúdanos Dios a presentarte a la gente como Tú eres en verdad, sin añadir nada adicional que podría causar una reacción alérgica en ellos.